Cuando el conquistador español Hernán Cortés encontró a los aztecas en 1519, el aguamiel -un jugo fermentado del agave- era una bebida ceremonial que se preparaba durante un ritual sagrado, el cual lo tomaban principalmente los sacerdotes, héroes y víctimas de sacrificios.Antiguos murales en la ciudad de Teotihuacán, que datan de 250 a 300 años después de Cristo, representan el vino de agave.
Pero en la actualidad se desconocen datos fidedignos de su origen; sin embargo, hay numerosas leyendas que reflejan las actitudes de los antiguos indígenas hacia el licor.
Los códices nahuas relatan que Mayahuetl, una mujer olmeca, descubrió el aguamiel o zumo de agave. El metl (agave) era prodigioso, ya que de sus pencas se elaboraban ayates (tela) y reatas; la pulpa de sus pencas se convertía en una especie de papel (papiro) y sus púas se utilizaban en los ritos sagrados de los sacrificios a sus dioses.
Fue Petécatl, esposo de Mayahuetl, el primero que uso las raíces de la planta para fermentar el aguamiel y de una forma rudimentaria lo destilaba, obteniendo lo que llamaron "bebida deleite de los dioses, sacerdotes, reyes y guerreros". La mayoría de estas pencas contienen jugos excepcionales, dulces y nutritivos. Así, aquella pareja olmeca, de la tribu de los Tiquilas, inició la historia que bautizó al licor más mexicano y tal vez modificó la mitología prehispánica hasta puntos insospechados, pues, según
man, ademas de saludarte y decirte q se te extraña, me agrada ver que sigues con ideas locas man...jajaja, siguele hechando ganas y con cosas unicas va...saludos y q nos veamos pronto...sot memo
ResponderEliminarBien memo, bueno que te agrado el blog, siguelo visitando, pero que no sea diario que no somos tan habiles
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